sábado, 9 de diciembre de 2006

Saludo Navideño


El minuto que estás viviendo ahora, es el más importante de tu vida,
donde quiera que te encuentres... ¡
Presta atención a lo que estás haciendo!
El ayer se fue de tus manos,
El mañana todavía no llegó.
Vive el momento presente porque de él depende tu futuro...
Procura aprovechar al máximo el momento que estás viviendo,
sacando toda la utilidad que puedas para perfeccionarte siempre más...
Recuerda que no debemos humillar a nadie…
Los errores que los otros cometen hoy,
los podemos cometer también nosotros mañana…
No te juzgues de intachable o de infalible...
Trata a los otros con tolerancia, para poderlos corregir si se equivocan...
La perfección no es de esta tierra…
No exijas de los otros lo que tu tampoco puedes dar...
Siguiendo cada una de estas afirmaciones verás que el próximo año,
será un año maravilloso.

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengorespuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlasjuntos contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro. Pero cuando me necesites estaréjunto a ti.
No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para quete sujetes y no caigas.Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos. Pero disfrutosinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, aestimularte y a ayudarte si me lo pides.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar, pero si teofrezco el espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena té parta el corazón,pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quien eres ni quien deberías ser. Solamente puedoquererte como eres y ser tu amigo.
En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas.Soy una persona feliz. Tengo más amigos de lo que imaginaba.Eso es lo que ellos me dicen, y me lo demuestran. Es lo que siento por todos ellos. Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sientenal verme.
Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos, sea enla alegría o sea en la serenidad. En estos días pensé en mis amigos y amigas y, entre ellos, apareciste tú. No estabas arriba, ni abajo ni en medio.
No encabezabas ni concluías la lista. No eras el número uno ni el número final. Lo que sé es que tedestacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hacetiempo se ennoblece mi vida.
Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero detu lista. Basta que me quieras como amigo. Entonces entendí que realmente somos amigos. Hice lo que todo amigo: Leagradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú.
TÚ HAS DADO VALOR A MI VIDA...DIOS MIO