lunes, 8 de noviembre de 2010

Epoca Medieval Actual

Me hubiese gustado vivir en épocas medievales, ahora mismo estoy viendo The Tudors, pero no la que dan en tv con propagandas y cortes, sino la original que llega al país, son cuatro temporadas: tres de 10 capítulos cada una, la tercera con 8 capítulos.

Esta serie es la vida de Enrique VIII con todas sus esposas, Catalina de Aragón, Ana Bolena, Juana Seymour, Ana de Clèves, Catalina Howard y Catalina Parr. Para recordar el Rey de Inglaterra, Enrique VIII es hijo de Enrique VII y fué casado con Catalina de Aragón hija de los reyes católicos, los que le ayudaron a Colón a venir a América. Catalina se casó con el Rey luego de la muerte de su esposo, hermano de Enrique. Con esa parte si no estoy de acuerdo, no me casaría nunca con la esposa de un hermano, ni con la esposa de un amigo, eso no es para mi, en fín pero así es la historia.
El caso es que ninguna de sus esposas le dió un hijo varón, pues para los reyes es importante que el heredero de la corona sea hombre, las mujeres como siempre tienen las de perder.

De toda la historia en los capítulos que llevo hasta hoy me sorprende la forma en que un rey hace leyes para beneficio propio, a tal punto que cambia la iglesia y sus monarcas con tal de que le aprueben sus matrimonios. También hay algo que el hace en cuanto a sus amantes, que como es el Rey y para el Rey de todo, entonces él hace y deshace con cuanta virgen se encuentre en la corte. Y todos sus subditos le hacen el cajón para que el monarca tenga a su disposición las mujeres que quiera.

También cambió la forma en que se suceden unos a otros, anteriormente los hijos varones se encargaban de suceder unos a otros, pero como no tenía hijos varones sino mujeres, él cambio a sus hijas el poder de gobernar.

Aunque no lo crean esto de lo medieval no tiene nada que envidiarle a lo que pasa actualmente, los hijos de los presidentes hacen y deshacen, cambian la constitución para que ellos durante su mandato puedan hacer con sus gobiernos lo que quieran.

Pero me hubiese gustado vivir en esa época, pero como miembro de la corte no como cualquier hijo de vecino.