viernes, 7 de enero de 2011

La Florida y Luruaco

Cuando yo era estudiante de Ingeniería Industrial en la Universidad Autónoma de Bogotá tenía la costumbre con alguna regularidad de hacer dos cosas que me encantaban en ese tiempo y que cuando pasaba por Bogotá las repetía, ahora que vivo desde hace siete años, lo hago con cierta regularidad y es ir al centro de la ciudad más exactamente en la calle 18 arribita de la séptima queda aún Luruaco que es una cafetería en donde venden las mejores arepas de huevo de la ciudad, uno con 3 mil pesos se come una arepa de huevo muy bien preparada y la acompaña con una cocacola chiquita, eso es el principio, como son tan deliciosas, yo me como por bajito unas tres e igualmente me tomo 3 cocacolas chiquitas. Luego pasa uno la av. 19 y cuadra y media por la av. séptima se llega a la Florida que es una cafetería con una antiguedad de más de 50 años, donde te venden dos tipos de chocolate: el santafereño que lo acompañan con almojábana y queso y el chocolate normal que va acompañado de una porción de mantequilla, una porción de queso y lo mejor en esos tiempos (estoy hablando de hace más de 30 años) era que el chocolate era hirviendo y uno derretía el queso dentro de él.

Hoy quise hacer las dos cosas: Luruaco está en vacaciones y abre sus puertas el 17 de enero de 2011, como quien dice tocó que ir al Quipe en la calle 67 cra 10 donde también te venden una buena arepa de huevo con gaseosa chiquita.

También estuve en la Florida pero me decepcionó esta vez, porque el chocolate me lo sirvieron casi frío (no como hace 30 años que uno no le podía meter la lengua porque era quemada segura), el pan más bien viejito y eso que se lo hice cambiar, lo único que se salvó fué el queso (me sirvieron dos porciones de buen tamaño) y la mantequilla. Ahhh... se me olvidaba están cobrando propina voluntaria, le dije a la cajera, esta vez no te doy la propina porque el servicio no fue el mejor, le comente que tengo la costumbre de degustar el producto desde hace mucho tiempo, pero que esta vez me defraudó.

lunes, 3 de enero de 2011

Gracias Taty y Juan por la invitación

Cuando mi hermana me dijo que la familia de la Taty era muy chévere se quedó cortica con la apreciación, no es muy chévere sino super chévere. Sus padres, hermana y hermano de mucho alegría, nos divertimos bastante, sus primas y primos muy divertidos y mamadores de gallo, así como me gusta a mí la cosa, no esas reuniones sosas donde no se puede hablar ni hacer comentarios porque de pronto alguien se choca, acá no pasó eso, todos muy divertidos, nos dimos todos el abrazo de fin de año, aunque yo era el niño diferente desde un principio me hicieron sentir bien a tal punto que nadie me llamó por mi nombre sino que de entrada me bautizaron como tío, cosa que me agradó por el grado de confianza que la gente depositó en mi.

Muy bien atendido por Taty y Juanky en su hogar, en donde se siente el cariño y el calor de familia. Para los dos: muchas, pero muchas, pero muchas gracias por la invitación del 31 de Diciembre y los primeros días del año, donde nos divertimos como enanos, nos tomamos unos traguitos, comimos paella (repeti) y para rematar un dulce delicioso.

Para el 1o de enero Alejandra y Eduardo nos invitaron a pasar un rato agradable en su apartamento, Alejandra y su mamá prepararon un sancocho muy huilense, delicioso por cierto, allí conocí a los padres de Eduardo y luego en la noche Taty y Juanky invitaron a toda la familia a un fondue de queso y de chocolate que me perdí porque amanecí un poco indispuesto. Pero me divertí mucho con las ocurrencias y los cuentos de Iván, el padre de Taty .

Para rematar el día domingo 2 de enero, Taty nos sorprendió con un desayuno de tamal huilense acompañado con milo. Luego a la hora del almuerzo, aunque también estaba invitado (La Mazorca en La Calera), pero quería llegar a mi lugar de residencia.