lunes, 2 de abril de 2012

Mientras duermes

Buena película que me ví el sábado pasado en Procinal, invitado como siempre por Colombia.com, una película española con uno de los actores más relevantes, Luis Tosar, el mismo de Celda 212, un actor de carácter y en esta película volvió a mostrar su temple, temple que lo caracteriza.
De qué se trata la película, yo diría que es una mezcla de Todo sobre mi madre de Almodovar y esas películas en donde uno se siente observado todo el tiempo. Es la historia de un conserje llamado Cesar, de un edificio, el tipo tiene una vida aburrida y sin sentido, pero el hombre como buen portero de edificio se sabe la vida y milagros de todo el mundo, tiene el duplicado de las llaves de todos los apartamentos. El no solo es el portero porque abre la puerta a cada persona que reside en el edificio sino que recibe la correspondencia y se entera de todas las relaciones de cada residente, habla con ellos y se sabe la vida y milagros de cada uno, hasta el punto que las personas de confianza le dejan las mascotas para el cuido, pero esa confianza de ser el conserje le da derechos para entrar a los apartamentos con o sin permiso y en especial al apartamento de una de las vecinas de nombre Clara. Clara es una mujer soltera, liberada, sexi y loca, llega caída la tarde a su apartamento y como vive sola ella se desnuda desde la puerta, prende la radio y luego cae semidesnuda en la cama hasta el otro día y allí es donde César comienza la rutina de todos los días, porque para César es la mujer con que sueña y se despierta todas las mañanas sin su consentimiento, es decir, el se despierta con ella, pero ella no lo sabe, mejor dicho, ni siquiera lo intuye, porque resulta que César entra al apartamento de Clara antes de que ella llegue y se mete debajo de su cama y mientras ella duerme plácidamente, él espera paciente a que ella concilie el sueño, cuando esto se dá, el tipo la duerme con un somnífero y se desnuda, la viola y amanece con ella.
Pero hay algo que el quiere pero ella no asimila y es que al tipo como la mujer no le para ni cinco de bolas y lo vé como el portero del edificio, decide sin que ella se dé cuenta, hacerle la vida imposible, le esconde cosas que ella tiene en su apartamento y cuando ella sale para su trabajo, ella misma se encarga de que él se entere de todo lo que le pasa, para César es la forma de estar en contacto con Clara, pues la tiene totalmente dominada, hasta el punto que el tipo sabe todas las intimidades de su vecina, cuantos hombres pasan por su vida, quien es su amante de turno e incluso César le manda mensajes eróticos al móvil, le escribe cartas de amor y ella ni lo sospecha, pero le dice todas las mañanas que le aburre una persona que le manda los mensajes. Como para Clara, César es su confidente y ella le cuenta lo que le pasa, para César es ganancia para todo lo que el le hace. En otras palabras le hace la vida imposible y esto es lo interesante de la película, no el hecho de que el tipo todas las mañanas amanezca con la mujer y ella no lo sabe, porque está drograda, sino que el tipo sabe cada sílaba que ella piensa, cada olor que ella tiene, cada ropa que ella se pone, pero en todo este mar de sensaciones y emociones hay dos protagonistas que entran a la historia: una por gusto: la niña de enfrente que lo pilla todas las mañanas cuando éste sale del apartamento de Clara y aunque no sabe que es lo que pasa entre la noche y el día, lo chantajea. Y otra por necesidad: la madre de César que es una mujer postrada en la cama de un hospital y César le cuenta todo lo que hace en su trabajo incluso las intensiones que tiene con su vecina.
Dejo la historía aquí porque contarla toda no es la idea y verla es otra totalmente diferente, porque mi visión de la historia es una y la visión de la persona que lea este blog puede ser otra totalmente diferente, pero en qué nos diferenciamos: en que como ya he visto películas españolas de Luis Tosar, y he visto películas de Almodovar y películas de personajes que espían la vida de las personas, entonces puedo hacer una similitud entre unas y otras y por decirlo de alguna forma puedo crear en mi mente un criterio y darlo a conocer y porque no, discutirlo al calor de una fogata o al aroma de un café.