viernes, 1 de marzo de 2013

Contingente naval NR-70 MC-25, 38 años después...



Viendo las fotografías que algunos han subido a éste grupo, me hizo recordar viejos e inolvidables momentos que siempre estarán en mis pensamientos. Porque el haber estado un par de años en la Escuela Naval donde se forman los caballeros del mar, también se forman los hombres de bien y les apuesto que no sólo fue mi caso sino el de muchos. Entramos con muchas espectativas, unos convencidos del camino escogido, otros por el contrario era un paso obligado ya sea por seguir los pasos de sus padres y algunos otros un escape, creo que éste fue mi caso, yo entré con muchas ganas y estando dentro de la institución me dí cuenta que mi camino era otro y el estar allí por más tiempo iba a truncar mi libertad, libertad que se pierde por la vida militar y se adquieren responsabilidades las cuales no todos estamos acostumbrados a tener siendo de esa época, pero no me arrepiendo de haber desistido.

Pero fuera de sentimentalismos hay que recordar con cariño mis dos años en la Escuela. Por ejemplo, esa tula verde que nos acompañó en varios viajes y que afortunadamente aún conservo un poco gastada por el paso del tiempo pero llena de añoranzas. En la cual llevé no solo uniformes, calzoncillos, medias, zapatos, botas y camisetas  sino los más añorados recuerdos que hicieron de mí el hombre de principios que soy en la actualidad.

Las balleneras, muchos aprendimos a navegar, fue como la escuela para muchos. Una experiencia que viví con grandes satisfacciones y que cada vez que veo el espectáculo del 11 de noviembre y los marinos ordenados llevando las reinas, me dá nostalgia pero me lleva a recuerdos con honor, porque el estar en una ballenera no sólo era montar en un barco pequeño de madera sino, te dá un honor al pertener a la Armada.

El Gloria, José María "Chepe" Calderón, La Casa
Nuestro Comandante José María "Chepe" Calderón, en la actualidad vive en Cartagena, felizmente casado, enamorado de sus hijas y sus nietas y nietos. Extraño que no esté en listado de invitados, hubiese sido un invitado de honor. Porque él es todo un personaje al cuál en estos 38 años se hubiese brindado no solo un homenaje sino una placa conmemorativa.

El Gloria, a diferencia de las fotos de internet o de las fotos de los amigos, las fotos que pueda tener uno de éste velero traerán los mejores recuerdos de juventud, grandes amigos y anéctotas de la época.



Los dormitorios donde el trasnocho y los sueños intermitentes, me hicieron voltear más de una vez. Momentos para añorar y recordar con la misma nostalgia.

El formato de salida de la Escuela, en fin podría definir cada fotografía, pero sería una crónica cronológica y no es la idea. Pero nunca aburriría ni olvidaría el 21 de marzo de 1975, el Juramento de Bandera, no lo olvidaría porque me llevaría a mi pasado cuando mi madre me entregó mi fusil: el fusil no creo que exista, pero mi madre tampoco.