lunes, 8 de abril de 2013

Papillón: Una de las mejores películas de todos los tiempos

Una de las mejores películas de todos los tiempos que me he visto en mi vida, ya casi 30 años desde que la ví por primera vez y cada vez que tengo el honor de verla me maravillo más de las magistrales actuaciones de Steve McQueen (Papillón) & Dustin Hoffman (Lui de Gai) en Papillón.

Papillón no es una película más de escapatorias de cárceles, Papillón para ser exacto es el precio de la constancia, la tolerancia, la inteligencia, la dedicación, el estudio, en fín de una serie de cualidades y a la vez características de dos hombres cada uno por separado y a la vez juntos por huír de la injusticia de las leyes francesas en las que injustamente acusa y manda a prisión perpetua a dos hombres de diferentes estilos de vida y por dos circustancias diferentes a purgar prisión en la Guayana Francesa. Papillón es acusado injustamente de un asesinato, delito que no cometió pero como dicen en el argot popular estaba en el lugar equivocado a la hora equivocada y le acusaron, nunca pudo probar su inocencia y desde que llegó a la cárcel su principal objetivo fue fugarse, lo intentó varias veces sin resultados. En cambio Lui de Gai era un falsificador y su obra maestra fue los bonos del Estado, el también estaba purgando cadena perpetua y siempre vivió con la idea de que su mujer y su abogado lo iban a sacar de la cárcel, cosa que nunca se dió.

Por los azaháres del destino este par de hombres en un penúltimo intento de fuga consiguen llegar a América Central por separado, las autoridades del sitio dan aviso a las iguales de las Antillas Francesas y los retornan a su orígen donde ya ancianos terminan de pagar su condena, esta vez la prisión es en un acantilado de la Guayana Francesa.

Lo interesante y la constancia de Papillón y que para mí siempre fue la constante de la película es que mientras Lui era un pensador y conformista, nunca le interesó saber la verdad ni mucho menos escapar, aunque lo hizo más por su amigo, pero a nivel personal no le pasó por la cabeza. Mientras tanto para Papillón como si era su prioridad él analiza el mar y luego de un estudio exhaustivo deduce de que existe una forma de escapar del acantilado y todo tiene que ver con los tiempos de las olas cuando golpean en la playa. Va hasta donde Lui y le trata de convencer esta vez con más argumentos y le dice que él ha analizado el proceder de las olas y que estas vienen en grupos de siete y que la séptima y última los vá a sacar definitivamente de la prisión. Mientras que Papillón ha preparado su balsa hecha de coco amarrada con costales, él también ha hecho una para su amigo Lui, pero con tristeza y alegría él no quiere irse, se ha acostumbrado tanto a su nueva forma de vivir que le es indiferente irse o quedarse, además como nunca estuvo en su pensamiento el escapar sino sobrevivir, por esa razón no lo acompaña.

En este tipo de películas se deja ver la constancia y la fé que un hombre le pone a sus metas y como lograrlo, no hay que ser atacado en la vida, hay que ser analítico y tener un norte bien definido.