lunes, 26 de agosto de 2013

La Última Puerta o el Placer de no Fumar

 
 
Esta vez no voy a hablar de una película, ni de un autor, ni mucho de un reparto, ni mucho menos del manejo escénico de la película, ni la fotografía tan bien manejada, esta vez voy a hacer una autocrítica a Jonny Deep en su actuación y metido en su papel. La película trata de un libro que tienen tres personas, Deep es el investigador contatado por uno de los dueños para certificar la veracidad de su copia y empieza a descubrir que cada una tiene un error o es diferente entre sí, hay varios personajes que se entrelazan y otros que nada tienen que ver con el argumento. Pero no hablaré de la película, quien quiera verla dejo abajo el link del film para que cada uno pueda ver y argumentar como quiera.
 
 
 

Quiero hablar de la cantidad de cigarrillos que se mete en 2:13 horas de emisión, que de pronto hubiese generado varias semanas de filmación, el tipo por lo menos cada tres escenas prende un cigarrillo y se lo fuma hasta el final. Fuma porque si, fuma porque no, fuma cuando se encuentra con el portero de su edificio, cuando mira al cielo a ver si va a llover, fuma cuando hace el amor con una de las poseedoras de una copia con el fín de comparar su copia con la de la mujer, etc.  Me hizo recordar cuando yo era fumador que desde que amanecía hasta caida la noche me fumaba con cierto agrado un cigarrillo, le sacaba gusto y fue mi vicio desde muy joven hasta cierta edad. Pero hoy afortunadamente y gracias a que casi pierdo un pulmón y que un médico me concientizó del mal uso del vicio, hoy tengo mis pulmones limpios de ollín y probablemente mi vida dura unos años más. Hoy agradezco al creador, a mi fuerza de voluntad y a mi madre, el haber dejado de fumar, haber dejado de oler a nicotina, mejor dicho soy más que agradecido. En cambio Deep se fumó en dos horas y pico por lo menos 30 cigarrilos, yo ya no lo hago y me siento bien y el aire que respiro es cada día mejor.


Ver Trailer de la película AQUÍ