jueves, 10 de octubre de 2013

Amores Peligrosos



El fin de semana pasado me invitaron a ver la Premiere de la película Amores Peligrosos del director Antonio Dorado, segunda parte del tríptico "La Ambición Destruye" iniciada hace algunos años con "El Rey" magistralmente actuada por el Fernando "Flaco" Solórzano y que recrea el mundo del narcotráfico que apagó en cierta forma la vida de la ciudad de Cali y sus alrededores. Según el director, la tercera en remojo y para cerrar la brecha, será un musical. En ésta ocasión Amores Peligrosos narra la historia al rededor del narcotráfico pero en la visión de una adolescente, Sofía (Juanita Arias) una sardina de la época, miembro de una familia de clase popular, ella con ambiciones, ilusiones y sin lujos, se vé envuelta en el mundo de las oportunidades, del dinero, el placer sin medida y la rumba frenética. Pero Sofía no está sola, ella hace parte de una familia de clase popular, una madre abnegada y una hermana que no aprueba su proceder. Su novio, Camilo (Felipe Cortés) que la mira con amor y admiración, pero con un salario de profesor de filosofía.  Sofía quiere descubrir cuanto antes ese mundo que la persigue y que la agobia y se enreda sexualmente con Tony (Jean Paul Leroux que le enseña esa vida. Ella, por su puesto como está en la plenitud de la adolescencia donde todo lo que llegue es bueno, el dinero, los lujos y los regalos, indiferente de la procedencia del mismo. En su largo tracegar conoce a Fernando (Marlon Moreno) y Carolina (Katty Saenz) que la llevan a descubrir lo inimaginable, las relaciones de pareja con un tercero entre el plato, los riesgos, el sexo libre y compartido y los peligros de la muerte que la acecha.
Pero más que una película más sobre la mafia y el narcotráfico en los 90's, es la historia bien contada de las sardinas menores de 18 años de la época, yo por lo menos viví de cerca esas vivencias, porque estaba en la ciudad cuando por mi ventana de la vida pasaron muchas mujeres con muchas historias y que las ví reflejadas en Sofía y en general en la película. Esas mujeres que se vislumbraban porque estos tipos las llenan de lujos y de dinero, cuando un tipo de estos quería tener una mujer para si mismo, primero le regalaba una moto, luego le daba dinero para que se compre ropa y luego la mostraba de sitio en sitio para lucirse ante los demás. Uno viendo esa situación lo pirmero que tiene que hacer es abrirse y dejar que el traqueto de turno se coja la vieja en el mejor sentido de la palabra, y eso le pasó al novio de Sofia.
En general, diría yo, que la historia de Sofía, es la historia de muchas Sofías que se ven reflejadas en ella y que tienen una vida similar o parecida a ella y que algunas se quedaron en ese mundo, otras salieron, otras están en la cárcel (porque la ambición rompe el saco) y otras hoy están en la misma miseria porque la plata mal habida no dá para tanto.
La película es buena, hay que estar preparado para ver en hora y media todos los escenarios que encierra el mundo del narcotráfico, desde el principio hasta el fín, pero más que ver una película más, hay que entrar con un sentido crítico y salir con un criterio y poder asimilar. La película tiene escenas de sexo, de lujuria, de rumba y de Cali.
Se me olvidaba, hubo al final un conversatorio afortunado con el director de la película Antonio Dorado, el explicó su punto de vista y en ésta entrada de blog, está el mío personal y vivido.