viernes, 18 de mayo de 2018

Y hasta ahora nos importa la Naturaleza



Cuando pensé en escribir sobre la naturaleza y el medio ambiente me mire al espejo y me dije con mucha rabia: Carlos Ud. es un hp porque Ud. que se las jacta de cuidar el medio ambiente y de tener amigos relacionados con el tema, de asistir a conferencias para cuidar la naturaleza. etc., Ud. si Ud., Ud. que cuando era chiquito y no lo estaban viendo le pegaba a animales con la cachera o con la bodoquera, si Ud., yo seguí frente al espejo y seguí dándome palo, y en medio de toda esta reflexión se me vinieron las lágrimas y no sólo eso, llegué al extremo,  empecé a bofetearme, y Uds. dirán por qué ?, pues simple, porque yo a igual que muchas personas que me rodean ya sean lejanas o cercanas, cuando jugábamos en el parque con bolas, con tapitas de gaseosa o cuando arrancamos una mata, estábamos portándonos mal con la naturaleza. Lo más triste es que esas malas costumbres uno las lleva acuestas durante toda la vida y carga ese lastre de la teoría a la práctica y pasan los años por años y años y, cuando se va a quedar sin agua, sin árboles, sin vegetación, sin medio ambiente, es cuando se acuerda que la naturaleza es necesaria y que se debió cuidar desde el principio de la creación.

Yo me imagino que éstas malas costumbres con respecto a la naturaleza y animales vienen de la prehistoria, porque esos primeros habitantes, mujeres. Hombres, niños, animales, nunca creyeron ni pensaron que lo que tenían al rededor algún día se iba a acabar y se acabó, porque a todos los de ésta época y me incluyo, nos gustaría haber conocido no en películas ni en ficción, un mamut o un dinosaurio y sus especies, los animales y los árboles. Los ríos y los mares, estados y naciones enteras, que por descuido y malas prácticas desaparecieron al igual que algunas personas valiosas de la raza humana. Hoy hago ésta reflexión y me doy palo porque he sido un mal amigo del medio ambiente, yo el día de mañana me muero y qué futuro le dejaré a mi hija, será que ella si se podrá bañar en uno de los ríos que personas como yo, cercanas o lejanas, dejamos que se extinguieran todo porque en su nacimiento le echamos basura y nos importó un bledo o porque talamos los árboles a su alrededor y no dejamos que el río fluyera y siguiera su cauce normal. O qué pensarán en el futuro las nuevas generaciones si cuando quieran salir a almorzar dentro o fuera de la ciudad, le sirvan enlatados en vez de un suculento sancocho de gallina o una ensalada con papas en mayonesa y trocitos de jamón.

Esta reflexión la quise escribir porque a mí al igual que Ud., aunque un poco tarde, quiero dejar un asomo de preocupación por la naturaleza y poder dejarle a mis sucesores una 'vida' mejor, con muchos animales, con muchas plantas, con muchos ríos y lo mejor con una mejor agua.

Los carnívoros están acabando con la carne y los vegetarianos con la vegetación y Ud. a que grupo de destrucción masiva pertenece y lo más triste, se vanagloria de serlo ante los suyos y los demás. Mírese al espejo y pregúntele si Ud. es un buen ser humano, amante de la naturaleza, mire a su perro y pregúntese si su futuro es él en el futuro o por el contrario, en una hambruna se lo va a servir en bistec con algunas hojas de las matas que Ud. riega todos los días sin falta.