lunes, 12 de julio de 2010

Fiebre de sábado por una y todas las noches...


Esta película me hizo a mí o mejor gracias a ella, a su producción, sus actores, las locaciones, los bailes y su música, un buen bailarín. Recuerdo que en fiestas y reuniones hacían corrillo los amigos y amigas cuando yo salía a la pista, pero esa forma de moverme y de bailar no fue mi éxito, mi verdadero éxito se dió por lo que había alrededor del baile, diversión hasta morir, mujeres por doquier, porque no nos digamos mentiras, no es un invento tampoco, pero una persona que baila bien es un buen partido para las mujeres y eso vende, ese realmente fue mi éxito. Recuerdo que cuando estaba en la universidad a un compañero se le ocurrió la brillante idea de conformar un grupo de baile y fuí uno de los que más disfrutó esas clases de todo tipo de danza, porque no solo se aprende a bailar con las hermanas como lo hacemos todos en un principio, también hay que ver a otros hacerlo y corregir sus errores y no cometerlos y lo más importante tomar una que otra clase con gente que sabe más que uno, porque en esto del baile uno no nació aprendido, todo lo contrario, todos los días se aprende y se practica, aunque uno no vaya de seguido a una discoteca, uno tiene que sentirlo en la sangre y ese es mi éxito.


Cuando llegué a Cali, también entre mis amigos, colegas y compañeros me hice popular por la misma razón, allí por los años 90's me gané un concurso de salsa que organizó la discoteca Village Game entre más de 100 personas y con mi novia del momento Liliana nos dimos a la tarea no solo de participar en el evento sino de conseguir amigos que nos impulsaron a ganar el concurso. Porque de eso también me ufano de haber ganado un concurso de salsa entre caleños y eso no es cualquier cosa.

Hoy 10 años después recuerdo esos momentos con nostalgia y por esa razón es que conseguí nuevamente la película y me la gocé hasta el final, me trajo memorables y bellos recuerdos de mi juventud. Sentí como si estuviera en esas épocas de aprendíz, recuerdo que cuando ví la película por vez primera, le propuse a mi madre que me hiciera una pinta igual a la de la película y entre mis amigos y amigas nos disfrazábamos con los trajes de la época, eso lo disfrutamos a más no poder.