domingo, 21 de junio de 2015

Entre gustos no hay disgustos


Las personas, los gustos y los sitios para vacacionar han cambiado con el paso del tiempo. En los 70's y 80's lo In era salir para la costa atlántica, Santamarta y Cartagena era lo último en 'guarachas'. En los 90's esos mismos turistas salían para San Andrés a sus playas, discotecas y a dotar los negocios familiares con contrabando. En la primera década del 2000 la gente ya se mamó de Colombia y se fue en bombas para Miami, rumba desmedida y como nadie lo conoce a uno entonces se hace de todo y para todos los gustos. Algunos regresaban con la última moda, otros aprovecharon y se quedaron de por vida. 

Y en la segunda década del 2000 o sea la actual la gente sortea los sitios de vacaciones entre una Isla del Caribe: República Dominicana, Jamaica,etc... y los que tienen más se van de shoping y turismo para cualquier sitio de Europa, la milenaria Asia o de Aventura por África y los que no tienen nada o muy poco para viajar les toca hipotecar la casa a ver si de pronto les sale un préstamo para no quedarse ni acá ni atrás.

Igual sucede con el comercio en general y las compras en los almacenes por departamentos, el carrito se llena dependiendo del poder adquisitivo del comprador a saber: unos pocos lo pagan en una cuota, otros tantos lo pagan en varias cuotas y hacen cola a otras deudas que traen de meses atrás y los que ganan menos, el banco los tiene en lista de espera a ver si les dá crédito. Los más osados de éste grupo hacen vaca entre miembros de una misma familia y se van para los grandes almacenes y se compran el televisor de moda o de más pulgadas para ponerlo en la sala, toda la comunidad participa y hacen de esto una fiesta de cada fin de semana o cuando hay partidos de fútbol.


En conclusión todos gastamos dependiendo del bolsillo y de la época.