domingo, 28 de junio de 2015

Mi primera vez en un...

Mi primera vez en un Sex Shop la experimente hace unos días, exactamente un día cualquiera canaleando en tv y no había nada del otro mundo, me pasé para radio y me encontré una emisora en la que estaban entrevistando a una niña que con su novio colocaron un Sex Shop virtual, si... como están leyendo una niña muy joven que se cansó de hacer lo mismo, si... lo que hacemos todos pero algunos afortunadamente de diferente forma, si...una pareja que puede estar conformada con su hijo o su hija, su hermana o su prima, que tienen sexo como cualquier persona de la calle o de la casa. En fin, esta mujer con un desparpajo tal, que hablaba del tema como si estuviera hablando de muñecas con las amigas o de chistes flojos con cualquier persona del común.  

A mí personalmente me causó tanta curiosidad la entrevista que no solo hice un listado de cualquier cantidad de juguetes al respecto sino que me puse en la idea de buscar en google a ver que salía de raro, pues el raro era yo porque sitios especializados cualquier cantidad y con todo tipo de ayudas sexuales y para todos los gustos. Como internet te lo muestra, te lo explica pero no se siente lo mismo, entonces me di a la tarea cruel de buscar un sitio en la calle, entonces me fui para un centro comercial a buscar sitios referentes al tema. En el que escogí había varios, pero lo más curioso fue que todos eran atendidos por mujeres, unas más jóvenes que otras. Luego de recorrer el centro comercial de arriba a abajo, me enfoque en dos locales que me parecieron como los escogidos, porque lo atendían mujeres bastante jóvenes. Para ser honesto, lo recorrí como una media hora y anoté en el celular todo lo que iba viendo y me iba gustando, como por ejemplo: en esos sitios es muy común que en los ventanales coloquen todo tipo de cosas desde condones de colores, juguetes sexuales, ropa íntima tanto para ella como para él y las tan anheladas bolas chinas (2 bolas bastante ligeras que la mujer introduce en la vagina detrás del músculo pubococcígeo, exactamente donde se colocan los tampones y que, normalmente, tienen en su interior otras bolas más pequeñas). 

Hice el recorrido como unas seis veces por igual número de almacenes. De todos me causó mucha curiosidad el atendido por una chica bastante joven, esperé a que estuviera sola y me decidí a entrar. Ya dentro del local y cerciorándome que nadie entrara (era mi primera vez) entonces empecé a hablar con ella, a romper el hielo, le expliqué lo del programa y el resto fue más confianza, eso sí, cada vez que entraba alguien nos callábamos (yo más) y luego seguíamos la conversación. Tengo que aclarar que he comprado como muchas personas preservativos en droguerías sin que casi nadie se dé cuenta, no por pena sino por prejuicioso que es uno o de pronto en el supermercado cuando vas a comprar leche, pan y huevos los echas dentro de la bolsa para que solo la cajera lo vea.

La Chica con graciosa y pícara voz me dice: cuénteme una cosa, le daba pena entrar al local? pues no sé, lo que pasa es que como es mi primera vez en un negocio de adultos entonces quería cerciorarme de que iba a estar solo contigo. En medio de la conversación y ya con más confianza sentí que tenía mucho calor en la cabeza y le pregunté a la chica que si tenía la cara roja, a lo que ella contesto: no señor, porque lo pregunta y le dije que era que de pronto me sentía apenado. Entonces nos dijimos algunas cosas entre ellas, ella me confesó que cuando le ofrecieron el trabajo lo pensó dos veces pero que al final aceptó porque no era nada del otro mundo y que todo el mundo hace de todo y eso no es malo, que por el contrario la gente entra y le cuenta cualquier cantidad de historias y que de eso se aprende. Luego le pregunto qué es lo más común y lo menos común a la hora de sorprender a mi pareja? la chica me sacó de todo, desde espumas calientes, frías, juguetes, vibradores, consoladores, preservativos de todos los colores y sabores, las famosas bolas chinas, ropa tanto para ella como para él, etc... ahhh también me sacó una muñeca con la boca más grande que la vecina chismosa del edificio en donde vivo. Pero no solo fue mostrar y nada más, la chica con tal astucia y sin prejuicios, me mostró como utilizarlos y como se ponían las cosas para ella y para él (en esos almacenes el mercadeo interno es tan importante que uno queda convencido con el producto). El almacén Wox.com y la persona que me atendió Sally (no sé si sea su nombre real o su nombre de combate). Pero bastante simpática y muy convincente. 

Me cuidé mucho de estar solo en el local y ya dentro de él, entró una niña de unos 17 años y pidió un Dildo (un juguete sexual con forma cilíndrica y terminación semiesférica, creado con el fin de auto satisfacción sexual y emocional) con unas especificaciones bastante precisas que lo había visto en una película de porno y que luego se había metido a internet y lo tenía el almacén pero que no quería que le llegara a su casa pero que pagaría lo que fuera con tal de tenerlo. Sally sacó del mostrador un consolador de tamaño descomunal (para mí) y con unas protuberancias a los lados que lo hacían ver hasta cómico, pero con una característica y no era recto sino torcido en la punta (descansé, porque siempre tuve un no sé qué al respecto..., claro que nunca he tenido quejas, jajajaja).  Hubieran visto la alegría de esa china, es como si uno se encontrara en el mercado una réplica exacta de Arturito el de StarWars. Diría que la sensación es parecida. Si para mí tímidamente fue toda una odisea entrar a un sitio como estos, para esa china que tenía una misión personal y un propósito muy claro, la timidez fue un segundo plano.

En conclusión: si quieres aumentar el lívido propio y la de tu pareja consigue ayudas sexuales o déjate asesorar de personas que son expertas en el tema como me sucedió a mí. Después de experimentar y comprobar al respecto, mi vida cambió y dio un vuelco total, ya los prejuicios del pasado fueron eso, pasados y hablar del tema con total frescura.